Nota: Al llegar aquí amigo lector, oirás el toque del alba de un tamborilero que llama a los peregrinos a levantarse y seguir el camino hacia la aldea del Rocío. Es uno de los típicos toques "de pito y tambor" que emplean los tamborileros que acompañan a las hermandades en su caminar hacia la aldea. Oirás después la " Salve del Olé" compuesta por Manuel Pareja Obregón, y probablemente la Salve más conocida y más cantada por los peregrinos. Termina la salve con el repique de campanas de la ermita donde se haya la Virgen del Rocío y con un tamborilero alejándose. Como ya sabrás, si pasas la página, dejarás de oír la música. Pero también podrás volver a oírla con sólo volverla a abrir. Es una interpretación por "Los Doñana" y hace parte de la Misa de la Blanca Paloma.

- «Pues sí. Por campesina, claro está. Y un poco porque aunque la Iglesia se mueve casi de puntillas en estos ritos, es cierto que es ella quien los centraliza. Lo que desde luego es normal para la época y el lugar. Lo que sí es raro, es que aparte de ciertos rezos tradicionales como el del rosario, lo importante de la liturgia es el canto. O más bien el cante, puesto que es andaluz. Expresado en todas sus formas aunque la sevillana "rociera" sea la más frecuente.
El año pasado, fuimos a la ermita el lunes por la tarde, a despedirnos, tranquilos, de la Señora...»

- «¿Le he dicho que en Biblos a Astarté le llamaban Baalat... o sea Señora? (74) » interrumpió

- «No. ¿Porqué?»

- «Por nada. Cosas mías. Siga usted, por favor...»

«Pues eso, que estando en la ermita, de pronto, desde tres puntos distintos, tres andaluces le cantaban, por turnos, sin más acompañamiento que un óle sordo al final. Que a fin de cuentas, decía Federico que es óle lo habíamos tomado de nuestros antepasados moros y que viene a ser ¡Wa-Allah! ¡Dios! dicho desde los más profundos "por dentro" cuando se ve aparecer el duende (75). Gala lo llama "el portentoso aroma de aquello que no dura: aquello que se tiene la suerte de presenciar entre el "todavía no" y el "ya no".»

- «Mucho misterio...»

- «No. Un pueblo viejo, el más viejo del Mediterráneo, más viejo que los griegos y que los romanos, como decía Ortega y Gasset (76) . Un pueblo al que para entenderlo hay que estar curado de espanto y de contradicciones. Un pueblo que progresa entre dos rieles aparentemente antagónicos: el "qué mas da" y el "estaría de Dios" (77) ... y eso es de Gala también.»

- «Decía usted hace un momento que cantaban tres andaluces...»

- «En realidad cuatro. Y no le vi la cara a ninguno. Cada uno estaba en medio de la muchedumbre y en distintos sitios, y tomaban la voz y la vez sin ponerse previamente de acuerdo. Además, era fácil entender para todos los que estábamos en aquel trance -y uso la palabra trance con perfecto conocimiento de causa y efecto- cuando era que había terminado, temporalmente, uno de ellos. Uno por soleares, otra por sevillanas; pero esas sevillanas pausadas; sin guitarra ni palmitas. Y un tercero por alegrías... que ya es difícil despedirse de la Señora a la que invariablemente llaman madre en algún momento, por alegrías... Así, en perfecta armonía, se fueron turnando y rezándole a la Señora sus cosas...»

- «¿Y el cuarto?»

- «Cuando ya nos íbamos -le había dicho yo a Gabriela "o nos vamos ya... o yo me quedo aquí a vivir..."- al lado nuestro una mujer se arrancó por fandangos. A mi el fandango es el palo del flamenco que más me gusta, el que más me llega, y aquella mujer.... Eran seguramente fandangos alosneros -del campo, claro está- y los decía con tal sentimiento que era imposible no erizarse oyéndolos. Entendí rápidamente que la Señora no quería que yo me fuese aún de allí.»

- «Hombre... usted tan racional, tan leído y tan viajado y entendiendo esos mensajes...»

(74)  “…However, Astarte was a major goddess in Fenician religion, mainly in Sidon and Tyrus. Several queens and kings carried the name 'priest(ess) of Astarte'. She was also the main goddess in the city of Byblos, where she was called Baalat (Lady). The Fenician Mother Goddess. (http://www.missgien.net/misc/astarte.html)     regresar al texto

(75) “... La llegada del duende presupone siempre un cambio radical en todas las formas. Sobre planos viejos, da sensaciones de frescura totalmente inéditas, con una calidad de rosa recién creada, de milagro, que llega a producir un entusiasmo casi religioso. En toda música árabe, danza, canción o elegía, la llegada del duende es saludada con enérgicos «¡Alá, Alá!», «¡Dios, Dios!», tan cerca del «Óle» de los toros, que quien sabe si será lo mismo; y en todos los cantos del sur de España la aparición del duende es seguida por sinceros gritos de «¡Viva Dios!», profundo, humano, tierno grito de una comunicación con Dios por medio de los cinco sentidos, gracias al duende que agita la voz y el cuerpo de la bailarina; evasión real y poética de este mundo, tan pura como la conseguida por el rarísimo poeta del XVII Pedro Soto de Rojas a través de siete jardines, o la de Juan Clímaco por una temblorosa escala de llanto...”. Federico García Lorca. Obras completas Tomo III, pág 311. M. Aguilar Editor S.A, de C.V.(ISBN 968-19-0127-4)
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(76) “ Uno de los datos imprescindibles para entender el alma andaluza es el de su vejez. No se olvide. Es por ventura el pueblo más viejo del Mediterráneo, más viejo que griegos y romanos.(...) Andalucía es, de todas las regiones españolas, la que posee una cultura más radicalmente suya...”. José Ortega y Gasset. Teoría de Andalucía.     regresar al texto

(77) Antonio Gala dice esto en varios de sus libros. Por simplificación citaremos el mismo que se ha venido citando. Ahora hablaré de mi. Antonio Gala. Editorial Planeta. 5ª edición mayo 2000, págs. 376-377. (ISBN: 84-08-03497-9)
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