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-«¿Dios?» pregunté. Contestó sonriendo: -«¡Touché! O Diosa. Aprende usted rápido...»
Seguí mientras le devolvía la sonrisa, alentado por su reacción - «¿Son básicamente los campesinos de Huelva esos que han hecho del sincretismo una especie de artesanía religiosa? preguntó, ya vivamente interesado.» - «No, ¡que va! Muchas de estas expresiones trascienden lo andaluz y se usan en toda España y en muchos países de Iberoamérica. Pero específicamente el "A la paz de Dios", lo usan no sólo los campesinos, sino -me consta- incluso los pescadores de Málaga, por ejemplo. Pero ejemplos de sincretismo, se encuentran en todas partes. A mi me encanta leer a Gerald Brenan, un inglés nacido en Malta que vivió en La Alpujarra, entre 1920 y 1934. Recordará usted que en La Alpujarra se dieron los últimos focos de resistencia andalusí frente al castellano-leonés cristiano conquistador en aquello que aún se llama equivocadamente la Reconquista.» - «¿Equivocadamente? Está en todos los libros de historia...» - «En todos no. Además la historia se cuenta siempre según le va al ganador en la feria. No se re-conquista lo que no se ha tenido antes. Américo Castro, de quien hemos hablado recientemente, decía que la verdadera historia de España, la que está aún por ser contada, deberá algún día abrirse camino a través de espesuras y matorrales de mitos y silencios. (94)» - «Decía usted algo de La Alpujarra y de Brenan...»
- «Sí. Que Brenan pasó tantos años allí, que ya a Yegen, el pueblo donde se estableció, lo
llamaba "nuestro pueblo". En aquella época La Alpujarra era probablemente uno de los
territorios más aislados y atrasados de toda España. Allí escribió varios libros en los que
jugando al antropólogo aficionado, describió muchas de las costumbres de los pueblos de "su"
comarca. Uno de ellos en particular "Al sur de Granada", está lleno de descripciones que son
un tratado de sincretismo "a la andaluza". Habla por ejemplo de un Cristo resucitado el domingo
de gloria a quien para asociarle con Adonis y Osiris y todos los demás dioses que han muerto
para que los cereales vuelvan a brotar y la savia recorra una vez más los tallos, iba coronado
de hoja. En la mano derecha le colocaban un ramo de flores y en la izquierda una gavilla de
cebada (95). Y habla del 1 de mayo, día de la cruz, puesto allí por la iglesia en sustitución de
una celebración pagana: la muerte y resurrección del espíritu de los árboles, de igual manera
que la Pascua celebraba la muerte y resurrección de los cereales
(96). |
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(89) "
..."Cantos religiosos. Himnos v.gr. el Santo Dios que cantan los segadores
de la cuenca (Lytiersa decían los griegos a estas canciones) modula a sol,
tono campestre según los musicólogos. De solsticios: v.gr. los que usan en
la Sierra de Huelva, como en el Alonso, en Navidad y San Juan:
Villancicos-Campanilleros..." (94) "...La
historiografía española de nuevo estilo ha de abrirse camino a través de
espesuras y matorrales de mitos y silencios..." (pag. 51) "... los
historiadores callan o se enfurecen y la auténtica historia de España
continúa sin ser escrita por motivos patrióticos y de honor nacional ... " (pág.77)
"... provocaría graves trastornos rechazar por inexistente lo creído y
aceptado durante siglos, por falso y pernicioso que sea, obligaría a miles
de personas a modificar la imagen que tienen de sí mismas..." (pág. 93-94)
"...ha de ser puesto en paréntesis todo un sistema de estimaciones
tradicionales..." (pág.95): Sobre el nombre y el quien de los españoles.
Américo Castro Editorial: Taurus. (ISBN: 8430603980)
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